ALCAZAR DESPUES DE LA RECONQUISTA
Al terminar la Reconquista, motivo principal de la presencia de las Órdenes Militares, la dignidad de Gran Prior se convirtió en un tÃtulo honorÃfico y lucrativo, por el cual lucharon entre sà los Grandes de España. Las disputas por la posesión hicieron que intervinieran el Papa y el Gran Maestre de Rodas. Carlos I, para terminar con las reivindicaciones de unos y otros, divide el Priorato y da Castilla a Don Diego de Toledo, con sede en Consuegra y León a Don Antonio de Zúñiga, que tenÃa Alcázar como cabecera.Â
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A partir del siglo XVI, dicen algunos diccionarios, Alcázar fue residencia de los Grandes Priores, pero esto no sucedió asÃ. El Gran Prior tenÃa demasiada categorÃa para permanecer encerrado en un pueblo y dejar de intervenir en las cuestiones polÃticas, por eso residÃa en la Corte. En el Priorato habÃa un representante suyo, caballero de San Juan, con el tÃtulo de Gobernador y Justicia Mayor, algunos se agregaban el de Lugar Teniente del Gran Prior.
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Es el siglo de oro alcazareño el siglo XVI, pues con la decadencia de la villa de Consuegra, Alcázar se convierte en capital del Priorato de San Juan. En este mismo siglo se crea en Alcázar la fábrica de pólvora, la más importante del reino.
Por un breve pontificio, Santa MarÃa la Mayor, que habÃa sido declarada parroquia y pasado a pertenecer a la Orden en 1226, pasa a ser colegiata y se crea en ella el Cabildo de San Pedro y San Pablo.Â