Portal de Turismo de Alcázar de San Juan en Español   Portal de Turismo Alcázar en Idioma Chino

  • molinos1
  • molinos3
  • molinos2

Molinos de Viento

Coronando el Cerro de San Antón como torres vigías, los molinos de viento de Alcázar de San Juan  (Rocinante, Fierabrás, Dulcinea y Barcelona)  no son sino ingenios mecánicos de gran precisión utilizados para  moler el grano y obtener la harina gracias al aprovechamiento de la energía de la naturaleza: el viento.

El oficio del molinero era duro y muy temporal, requería de una gran fortaleza física para acarrear el cereal y la harina o mover las piedras cuando era preciso, y se realizaba en épocas muy concretas del año, tras la cosecha fundamentalmente, y sólo aquellas jornadas donde el viento era propicio para moler que podían ser de varios días seguidos.

Hoy se conservan 4 de los 19 molinos de viento y 2 de agua que llegó a tener la ciudad. Se han musealizado dos molinos. Uno como Centro de Interpretación del Paisaje Manchego y otro alberga una reconstrucción de la maquinaria original del siglo XVI que realiza moliendas tradicionales en diversas fechas a lo largo del año.

El Cerro de San Antón tienen otras obras singulares: la Cueva del Polvorín y las Canteras.

Rocinante: Centro de interpretación del Paisaje Manchego

molino interiorEn el molino Rocinante podremos conocer la tecnología más innovadora del s. XVI basada en principios físicos y mecánicos.

El molino de viento “manchego” o “de torre”, por su forma cilíndrica, está construido en mampostería y tapial, y su maquinaria se elabora con maderas del entorno escogidas de acuerdo a sus características para que realicen su función de la manera más precisa: encina por su resistencia, álamo negro por su flexibilidad o el pino por su perdurabilidad. La maquinaria pone en movimiento las pesadas piedras o muelas de piedra caliza extraídas del cercano paraje de Piédrola.

El edificio, coronado por el techo o “Caperuza” cónica de madera, se compone de tres plantas cada una de ellas con una función delimitada: planta baja o “cuadra” donde el molinero residía en las largas jornadas de molienda y servía de almacén, cuadra e incluso de cocina; planta intermedia o “cámara”, donde se recogía, tamizaba y almacenaba la harina que se producía; y la última planta, superior o moledero, que alberga la maquinaria y se muele el grano.

Alrededor del molino, en el piso superior, doce ventanas o “Ventanucos” orientados en la dirección de los doce vientos predominantes que corren en la llanura manchega (Solano, Mediodía, Toledano, etc.), ventanas que servían de guía al molinero para saber en qué dirección debía orientar las aspas.

Las aspas normalmente cuatro, eran construidas tradicionalmente a base de entramados de palos de madera, y tomaban una forma rectangular de unos 7 x  2 metros. Para que el ingenio funcionara y se transmitiera a la maquinaria interior la fuerza eólica, las aspas se “vestían” con amplios palios de tela, el velamen, que se unían a la estructura a través de cuerdas. Cuando el molino no estaba en uso estas se retiraban y almacenaban en el interior con fin de evitar su deterioro.

Para girar el techo el molinero se servia de esa larga pértiga que se encuentra en el lado opuesto de las aspas, el “Palo de gobierno”. Usando un torno de madera conocido como “Borriquillo” que se colocaba en los hitos o piedras que rodean el molino y en el que se ata el extremo inferior del palo de gobierno, se mueve toda la parte superior del molino (caperuza, aspas, eje)  hasta quedar orientados en dirección al viento dominante en el momento.

Orientadas las aspas, en la sala de la maquinaria la energía recogida en el exterior se transmite al interior a través de un gran madero o “Eje” que atraviesa el espacio de un extremo a otro y en el que se incrusta una gran rueda dentada de madera, rueda “Catalina”. Esta gran rueda, a su vez, se engrana en otra de más pequeño tamaño, rueda “Linterna” que transforma el movimiento vertical del exterior en horizontal permitiendo el movimiento de una de las dos grandes piedras de las que consta el molino, la  piedra “volandera”; mientras, la piedra llamada “solera” permanece fija recibiendo el movimiento de la superior.

Finalmente la harina, y gracias a la fuerza centrífuga, cae hasta el piso intermedio donde se recoge y almacena por la “Canaleta”, conducto de madera situado en un lateral del banco sobre el que se apoyan las piedras.

Fierabrás: Partes y Funcionamiento

LDSCF0290os ingenios mecánicos que confundieron a Don Quijote y asombraron a los alcazareños del siglo XVI, dominan imponentes el paisaje de la llanura manchega desde el Cerro de San Antón, mirador natural desde el que experimentar en una vista de 360º la inmensidad del horizonte de La Mancha.

En la época en la que se instalan los molinos de viento en nuestra tierra, a partir del siglo XVI, nuestros campos eran grandes extensiones de cereales y dehesas de pastoreo, una economía agraria cerealística en equilibrio entre las zonas de cultivo y zonas de monte y pastos.

Hoy en día podemos observar un paisaje diferente, que es descrito, explicado e interpretado desde el molino de viento.

Así, podremos identificar el paisaje natural singular de la llamada “Mancha Húmeda” (Reserva de la Biosfera, UNESCO), de humedales como los que conforman el Complejo Lagunar de Alcázar, de cauces de ríos, arroyos y encinas centenarias que salpican los campos de cultivo del cereal, la vid y el olivo, donde habitan nuestra fauna y flora.

También podemos divisar el testimonio de aquellos que han habitado Alcázar de San Juan desde hace centurias y cuyos vestigios son fácilmente apreciables con un golpe de vista: Torreón del Gran Prior, los campanarios de las iglesias y conventos, las quinterías, puentes, y la huella del Ferrocarril, tan importante en nuestra historia.
  • relojHORARIO:
    Abierto de Viernes a Domingo.
    Mañanas, de viernes a domingo: 10:30 a 13:30 h.
    Tardes, de viernes a domingo: 18:00 a 20:00 h.

    Aviso: A partir del 13 de octubre, hasta el cambio definitivo al horario de invierno, su horario por la tarde será de 17 a 19h.

  • accesoLocalización: Cerro de San Antón. 39.370106, -3.187113
    Acceso: En coche por Ctra. Tomelloso.
    Por razones de conservación del entorno, se recomienda aparcar el vehículo junto al merendero y continuar el trayecto a pie,  aunque es posible acceder a lo más alto del cerro en turismo.
    El acceso al interior de los molinos presentan dificultades para personas con movilidad reducida.


  • ticketTarifas:
    La visita al interior de los dos molinos musealizados es gratuita, así como las moliendas.
  • molinoMoliendas:
    Las moliendas se realizan todo el año, aproximadamente una vez al mes, anunciadas previamente en esta web.